Quiero desde aquí, hacer un pequeño homenaje a todos nuestros mayores. En concreto a todos aquellos que pasaron la posguerra y que vieron sus recursos, muy escasos o inexistentes.
Todos tenemos a alguien que nos ha contado las desventuras de la época. Yo he tenido la suerte de tener a mi abuela hasta hace muy poco, que se nos fue con 105 años. Ella nos contaba un sinfín de historias vividas y con mucha gracia pese a lo mal que lo pasó. Se llamaba Maruja, y era mujer de ciudad, pero con esfuerzo y tesón saco a los suyos adelante.
Por otro lado tenemos a esas personas que se criaron en el medio rural, que si mal lo pasaron en las ciudades, ellos lo tenían mas difícil, además en muchos casos superaban los 7 miembros en la familia. Sin olvidar que no tenían los medios que ahora tenemos. Solo en pensar en lavar la ropa para ese batallón y sin lavadora... como este ejemplo se podría enumerar muchos.
Han sido valientes, respetuosos, trabajadores, cariñosos, y un sin fin de adjetivos, que por supuesto se merecen. Ellos también nos dieron las claves a nosotros, hijos y nietos, de estas generaciones, para hacernos la vida mas fácil, y que en mi humilde opinión, hemos desaprovechado en muchos aspectos.
A si que gracias por haber convertido aquellos momentos nada fáciles, en maravillosas historias, que nosotros deberíamos seguir contando a los nuestros, para que no caigamos en la tremenda equivocación de olvidarlos.
Violeta
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