jueves, 23 de febrero de 2023

CARTA DE RECLAMACIÓN


Estimado señor Álvarez:

Yo, Joaquina Grande, con DNI N.º 12345678 – Z, deseo efectuar ante usted una reclamación firme, atendiendo a las razones que a continuación le expongo:

Hace un mes compré en el establecimiento de su propiedad una aspiradora que me facilitara las tareas del hogar.

Funcionar, lo que es funcionar, la máquina funciona, pero no como era de esperar. Es decir, que en vez de succionar la suciedad, la levanta a varios palmos sobre el suelo, dispersándola sobre las mesas y objetos de la casa, de tal forma que me veo obligada a perseguir por las alturas, sin el más mínimo éxito, por cierto, las pelusas, restos de arena, alguna mosca y otras miasmas que suelen generarse en las viviendas habitualmente.

Cuando regreso a casa tras el trabajo, la compra o el gimnasio, la casa me la encuentro como usted se puede imaginar: con la suciedad rellenando los rincones y mi marido y mis hijos echándome en cara mi desidia en tareas que han decidido que me corresponden en exclusiva.

Harta y desesperada ante las miradas acusadoras de los míos, en la tarde de ayer insté a mi incrédulo marido a cerciorarse de la veracidad de mis palabras por sí mismo. Así que, ni corto ni perezoso, se dirigió al tendedero –donde guardaba yo a buen recaudo la infernal máquina– y, seguro de sí mismo, la empuñó cual vaquero su revólver, convencido de que iba a demostrarme mi torpeza con la aspiradora.

Y al principio, parecía que así iba a ser.

Pero transcurridos dos minutos, el tubo empezó a vomitar lo anteriormente succionado, dejando hueco para engullir uno de los calcetines que cubrían los pies de mi esposo (que así suele caminar por casa), y que inútilmente trató de recuperar.

Sorprendido y cabizbajo, hundió su trasero en el sofá, se sirvió una copa de brandy, metió su cabeza en el periódico, y no dijo nada más.

Regresé esta misma mañana al establecimiento que tiene usted en la calle Calvario, con la intención de devolver tan extraña aspiradora, pero el dependiente –seguramente siguiendo las normas de la tienda –me negó tal posibilidad, aduciendo que habían transcurrido ya los quince días reglamentarios, mientras miraba de soslayo a quien debía ser una clienta habitual, y conteniendo ambos la risa –a juzgar por el color púrpura que iban adquiriendo sus caras– ante la narración de mi experiencia.

Para terminar con aquel asunto, quiso mostrarme el perfecto funcionamiento de la aspiradora y convencerse de que mis razones no eran sino una excentricidad mía o un cuento chino –como suele decirse–. Y tras echar al suelo unos papelitos y un cigarrillo desmenuzado, accionó la aspiradora, con poco tino por cierto, pues fue a dar en su cuerpo antes que en el suelo. Pero no los recogió.

 —Es que son muy planos –exclamó encogiéndose de hombros.

Eché al suelo cuatro o cinco céntimos que tenía sueltos en mi monedero, y le conminé a que probara su aspiradora. Pero, tras recogerlos durante un momento, los expulsó de inmediato. Me marchaba ya con mi aspiradora y mi disgusto, cuando el dependiente salió tras de mí gritando, acusándome de la sustracción de un billete de cincuenta euros y unas almendras que guardaba en un de bolsillo de su pantalón.

Cansada, disgustada y ofendida en mi honor, lancé la dichosa aspiradora contra el mostrador, con tan buena fortuna, que se abrió por la junta del tubo, expulsando por él un buen puñado de hormigas  y un diminuto roedor que andaban devorando las almendras, amenazando ya el billete.

—Debe ser el aceite del motor de la aspiradora, que les gusta a estos bichejos —dijo sonrojado.

Pero volvió a negarme la devolución del dinero que pagué por la máquina y a compensarme por daños y perjuicios, tal como le solicité a él, ahora le pido a usted y lo exigiré ante los tribunales correspondientes, si no se atiende de inmediato y debidamente mi reclamación.

Atentamente.

Joaquina Grande

Brianda

EL REVUELO DE LA PALOMA

El sonido de un vuelo atravesó la ventana entre abierta de la habitación llamando la atención de la mujer que en aquel momento se encontraba en ella, tras unos instantes de vacilación y guiada por la curiosidad de descubrir de donde procedía aquel sonido se dirigió hasta la ventana, una vez en ella pudo ver que en una de las jardineras una paloma se paseaba entre las flores al tiempo que picoteaba las hojas verdes.

Durante un tiempo la mujer estuvo observando su ir y venir de la paloma, procurando que ella no detectara su presencia y levantara el vuelo. También podía ver cómo mientras picoteaba la hierba dirigía su mirada hacia la ventana, dispuesta a levantar el vuelo a la menor señal de un peligro para ella.

Mientras estuvo siguiendo sus movimientos, recordaba que hacía ya un tiempo, otra paloma había recorrido las jardineras donde florecían las petunias, dejando entre las flores la huella donde descansaba cuando caía la noche.

Una mañana al salir a la terraza la paloma seguía tumbada sobre la cama formada entre las flores, al ver a la mujer asomada a la ventana , al verla levantó el vuelo hasta la farola más cercana y desde allí sus ojillos no perdían de vista la terraza donde volvería a posarse cuando nadie la viera.

I R I S

REIVINDICACIÓN DE CARNAVAL


Me sorprenden las cosas que últimamente se hacen virales. Muchas de ellas son cuanto menos curiosas, por lo menos desde mi punto de vista. Creo que, la mayoría, no logramos ver el trasfondo tan importante que tienen determinadas reivindicaciones y que sin embargo parece que nos son indiferentes.

Por ejemplo, en estos carnavales una madre ha sembrado la polémica porque su familia es vegana y a su hija en el colegio la dijeron que debía vestirse de pescador. Ha sido lo más visto en redes sociales y ha generado mucha polémica, pues eso atenta contra los valores que ella pretende inculcar a su hija.

Sin embargo, no veo quejarse a ningún padre que no profese la religión católica de que en un colegio público, en un estado aconfesional, se celebre la fiesta de carnaval que es católica. ¿Esto no interfiere en los valores que ellos inculcan a sus hijos? ¿O por el mero hecho de ser una fiesta divertida olvidamos las connotaciones religiosas que tiene?

Tampoco logro comprender que sean los médicos los que principalmente defiendan nuestra sanidad pública y el resto apenas acuda a las manifestaciones. No sólo son sus condiciones laborales las que se ven afectadas, es nuestro derecho a una sanidad tal y como la conocemos actualmente lo que van a acabar arrebatándonos. ¡Y nos da igual!

Otro tema que me tiene perpleja son las pensiones. Las personas mayores salen a manifestarse para defender las pensiones, pero apenas hay gente joven. Esos ciudadanos de veinte, treinta o cuarenta años ¿no se dan cuenta que pueden llegar a carecer de una pensión en un futuro?

No se si es un mecanismo de defensa, dejadez o simplemente ignorancia…pero esta sociedad da más bombo a temas livianos y olvida defender los derechos por los que tanto lucharon nuestros antepasados. Ojalá nos demos cuenta y las comparsas de futuros carnavales sean más conscientes.

Seshat

jueves, 16 de febrero de 2023

NUESTROS MAYORES


Quiero desde aquí, hacer un pequeño homenaje a todos nuestros mayores. En concreto a todos aquellos que pasaron la posguerra y que vieron sus recursos, muy escasos o inexistentes. 

Todos tenemos a alguien que nos ha contado las desventuras de la época. Yo he tenido la suerte de tener a mi abuela hasta hace muy poco, que se nos fue con 105 años. Ella nos contaba un sinfín de historias vividas y con mucha gracia pese a lo mal que lo pasó. Se llamaba Maruja, y era mujer de ciudad, pero con esfuerzo y tesón saco a los suyos adelante.

Por otro lado tenemos a esas personas que se criaron en el medio rural, que si mal lo pasaron en las ciudades, ellos lo tenían mas difícil, además  en muchos casos superaban los 7 miembros en la familia. Sin olvidar que no tenían los medios que ahora tenemos. Solo en pensar en lavar la ropa para ese batallón y sin lavadora... como este ejemplo se podría enumerar muchos. 

Han sido valientes, respetuosos, trabajadores, cariñosos, y un sin fin de adjetivos, que por supuesto se merecen. Ellos también nos dieron las claves a nosotros, hijos y nietos, de estas generaciones, para hacernos la vida mas fácil, y que en mi humilde opinión, hemos desaprovechado en muchos aspectos.

A si que gracias por haber convertido aquellos momentos nada fáciles, en maravillosas historias, que nosotros deberíamos seguir contando a los nuestros, para que no caigamos en la tremenda equivocación de olvidarlos.

Violeta 

SAN VALENTÍN


 Esta es la semana del AMOR (sí, amor con mayúsculas porque se

nos llena la boca al pronunciarlo). Los escaparates se inundan de

corazones, flores y peluches que ensalzan los “Te quiero”.

Pero ¿realmente es tan bonito el amor?

Por amor sufrimos, lloramos, perdemos la cordura, sentimos

celos, surgen nuestras inseguridades, pasamos noches en vela,

tenemos miedo.

Por amor surgen canciones, poemas, historias... pero por cada una

de ellas hay miles que alivian despechos, infidelidades, soledad,

corazones rotos.

Y que puedo decir de esa frase que describe el amor como

incondicional. ¿Realmente existe? ¿No se condiciona nunca a la

otra parte? Quizás sea imperceptible pero muchas veces alguno

cede en pequeños detalles, que con el paso de los años abren

profundas brechas en ese amor idílico del comienzo.

Para terminar podría hablaros de la frase “hay amores que

matan”... cuyo significado por desgracia lo vemos demasiado a

menudo en las noticias. No creo que sea necesario explicar mucho

más.

A mi modo de ver el amor desencadena demasiadas cosas, unas

buenas y otras malas. Prefiero celebrar el cariño, el respeto, los

buenos momentos, conceptos más simples. El AMOR es muy

complejo para el ser humano.

No obstante, para todos aquellos que aún creen que existe el

amor puro, muchas felicidades. ¡Disfrutad de vuestro día!


Seshat

GENEROSIDAD EXTREMA

 

El terremoto ocurrido en Turquía nos ha dejado muchas imágenes inquietantes, de casas y edificios destruidos, calles enteras sin un edificio en pie.

Caras de niños asustados, atrapados,  desprotegidos, que las personas mayores han intentado dar consuelo como si fueran de su familia, porque ante tanta destrucción impera la empatía y la solidaridad. 

Ante tanto caos, hubo un nacimiento mientras la madre estaba atrapada junto a los demás miembros de su familia, la mujer dio a luz a una niña que los bomberos rescataron de inmediato sin poder hacer nada por los que allí se encontraban, la bebé fue llevada al hospital, la única que vive de toda su familia.

Los rescatistas especializados con perros, bomberos con experiencia y demás organismos han trabajado mucho para sacar cuantas personas pudieran. Se esfuerzan y su trabajo destaca, dejan todo para salvar a unos pocos.

Todo esto lo hemos visto en imágenes a posteriori,  pero lo que llamó mi atención son unas imágenes de la noche misma del terremoto, cámaras en un hospital que mientras todo empieza a temblar las enfermeras de guardia corren a las habitaciones de niños pequeños y con ellos en brazos los sacan del hospital. Y otras pocas enfermeras muy  jóvenes, pasan todo el temblor sujetando las incubadoras en las que hay bebés recién nacidos. Se agarran a las cunas portátiles y pasan todo el terremoto al lado de estos pequeños indefensos.

Algunos dirán que su trabajo es conseguir que todo esté bien, pero es algo más que su trabajo, es una generosidad extrema la que hace que se queden quietas junto al bebé mientras todo tiembla a su alrededor.

 

 

 

Clave de Sol

PERRO-GUÍA

 

Es lunes y llovizna, el tiempo es desapacible. Como cualquier otro día salgo a pasear en mi rato de descanso. Trabajar en el centro de la ciudad te da el privilegio de poder ir de un lado a otro y disfrutar en todas las estaciones del año.

Inicié mi marcha por una calle muy concurrida, llevaba mi bocadillo en la mano dando pequeños mordiscos y saboreando, me paro en un semáforo para cruzar al otro lado cuando noto un ligero tirón que me hace volverme y mirar atrás.

Observo un perro-guía color canela de unos cuatro o cinco años con su traje de lluvia que estaba saboreando un pedazo de mi bocadillo, quizá atraído por su fino olfato. La persona que era ayudada por tan extraordinario animal, un caballero de unos cuarenta años, bien vestido y con su paraguas, preguntó:

_¿Qué ocurre, que pasa?

Al ver lo sucedido yo le ofrecí al perro el resto de mi bocadillo.

_Su perro ha mordido mi bocadillo y le estoy ofreciendo lo que queda. _ A lo que amablemente contestó.

_No por favor, no se lo dé, solo puede comer su dieta, podría sentarle mal.

Entendí perfectamente, pero el perro me miraba y creo que se quedó con ganas de más.

Se abrió el semáforo y ambos comenzamos a cruzar comentando lo ocurrido. Ya en la acera contraria nos despedimos los tres amablemente.

Proseguí mi camino hacia una plaza donde ofrecí lo que quedaba del bocadillo a las palomas que prestas lo devoraron, incluso algunos gorriones tomaron su ración.

Picarazo

APASIONADAS AFICIONES

 

En este mundo lleno de aficiones, que algunas de ellas llegan a ser pasiones, si algún colectivo (deporte, música, cine…) consigue el mayor galardón posible, la euforia desatada llega a niveles insospechados.

 Vivir un acontecimiento de esa índole es magnífico, las emociones salen a flor de piel y los sentimientos desbordan a la persona. Yo particularmente siempre había pensado en que no viviría una cosa así, nada me hacía pensar en ello, pero cuando ha sucedido no me lo podía creer. Esto hace que recapacitemos a veces y cosas que vemos imposibles se hacen realidad. El esfuerzo, la entrega, la fuerza de voluntad… son el camino que tanto en una disciplina como en la vida normal, hacen llegar al pódium particular de cada cual.

Con la consecución del campeonato mundial de futbol la selección de España, se han materializado todos los presagios que anteriormente comento. Lo primero que grite fue que había llegado a vivir para verlo, cosa que no pensaba que se hiciera realidad.

 Para un aficionado al deporte y más concretamente al futbol, es el infinito. Estoy agradecido a las personas que me inculcaron la afición a este deporte, de lo contrario no hubiera experimentado estas emociones. Todo español se ha alegrado de esta gesta, pero estoy seguro que si te gusta el futbol, aún has disfrutado mucho más.

Quiero expresar en estas líneas la satisfacción que me ha producido y compartirlo con los demás, sin duda son situaciones para vivirlas con las personas que te rodean y disfrutarlo.

Campillano

jueves, 9 de febrero de 2023

SE INTUYE

 

Estamos en febrero pero ya veo los almendros en flor, en los árboles ya se intuyen las yemas de las que saldrán las hojas, el cielo por las mañanas nublado, a mediodía, luce de un azul espléndido. Aun puede hacer mucho frío, incluso nevar, pero la primavera ya está en camino.

Pasear mientras soy consciente de lo que veo y de que puedo tocar alguna rama, oler el ambiente húmedo supone una alegría durante el día.

También me fijo en que mucha gente va mirando el móvil o cabizbajos pensando en sus asuntos, ajenos a  este espectáculo gratuito de la naturaleza.

A veces creemos que no tenemos tiempo para ciertas cosas, a veces nos encargamos de más cosas de las que podemos solo porque necesitamos estar ocupados y que lo estamos haciendo bien.

Creemos.

Solo creemos.

¿Y si paras un momento y admiras todo a tu alrededor?

Clave de Sol

 

PERSONAS VITAMINA

Empiezo con un tema que a esta humilde y principiante escritora le encanta, la psicología.

Una muy conocida psiquiatra y escritora, Marián Rojas Estapé acaba de publicar un libro titulado "encuentra tu persona vitamina".

En este libro habla sobre las personas que al estar a tu lado, te hacen sentirte bien, alguien  que hace que los demás brillen y se sientan mejor.
Todos en la vida tenemos una o varias personas vitamina, ya sea un amig@, un familiar, un compañer@, tu pareja....

En el libro hay una frase muy significativa que dice así: 

" Una persona vitamina es la que disfruta de tus cosas buenas incluso más que tú".

Nos explica también que estas personas tienen rasgos muy claros.
Son personas que escuchan activamente, son empáticas, resolutivas, optimistas, tienen sentido del humor, hacen críticas constructivas, nunca destructivas y por último viven en el presente. 

En esta vida todos tenemos una o varias personas vitamina.

¿Has encontrado la tuya?

Yo si, tengo una fantástica a la que quiero mencionar, Vero muchas gracias por ser mi persona vitamina.

Princesa Guerrera

LAS REFLEXIONES DE SESHAT


Lo que añoro hoy día es la frecuencia con la que antaño se entraba en casa

del vecino. Frecuencia que muchas veces era diaria. Acceder al domicilio de

quien vivía al lado constituía un hecho muy normal. Dicha costumbre aún se

mantiene en algunos pueblos, pero en las ciudades se ha perdido

completamente.

No existe la confianza de aquellos años a los que me refiero y que tantas

personas recuerdan con nostalgia. En otros tiempos se entraba en casa de

los vecinos cada dos por tres. A por sal, a por un huevo, para tomar un café

en invierno o se salía al fresco en verano. Además, si los vecinos se iban de

vacaciones te dejaban las llaves de su hogar. Es evidente que esto suena

hoy muy muy raro, pero así fue. Ahora, en cambio, cada cual vive en su

territorio y encerrado tras cuatro llaves y un pestillo. La relación con el

vecino se queda en lo justito; es decir, en «hola» y «adiós».

No conocemos a la mayoría de vecinos. El factor humano entre los más

cercanos ha caído en picado. Es una pena que la falta de confianza que

generan los «nuevos tiempos» haya dejado reducida al mínimo la relación con

quienes viven al lado.

Como contraste a nuestras ciudades, en los pueblos la puerta de cada

domicilio esta habitualmente abierta y no pasa nada. Si entra alguien es

algún vecino, y siempre resulta bien recibida para charlar. Quizás “cualquier

tiempo pasado fue mejor”... ¿Qué opinas?

Seshat


jueves, 2 de febrero de 2023

LA SANGRE Y LA TINTA


Escuchar a un escritor es una buena manera de aprender cosas que nada tienen que ver con la escritura, cosas de historia, de naturaleza, relaciones sociales, amistad, amor, odio.

Pero en una ocasión, en la presentación de un libro, el escritor comentó que su libro no iba de nada, sólo de las cosas de la vida.

Me pareció muy interesante, luego explicó  una creencia que él tiene y es; que la sangre del escritor está conectada con la pluma fuente que utiliza para escribir.

La sensación es tan poderosa que de todo su ser fluye la sangre a través de la mano que mueve la pluma y ahí se van plasmando los sentimientos y las cosas de la vida.
Me pareció una creencia muy sencilla, muy natural que yo no podría haber expresado mejor, pero sus palabras decían todo lo que yo sentía.

Por  algo él es el escritor y yo una aficionada.
Clave de Sol

REFLEXIONES

 

 Tras la pandemia deberíamos haber aprendido tantas cosas positivas, sin embargo, nuestros peores instintos han resurgido y tomado más fuerza, como por ejemplo la violencia.

 Es triste que la violencia forme parte de nuestra vida cotidiana y más triste aún ver que la mayoría mira hacia otro lado. Diariamente se registran casos de racismos, discriminación, acoso, feminicidio, infanticidio, homicidios, violencia intrafamiliar, violencia psicológica, sexual, física y verbal, se registran casos de menores desaparecidos, se registran ataques a mano armada, se registran casos de mutilación y actos inhumanos contra personas inocentes, se registran violaciones y amenazas, se registran casos de secuestros, guerras, etc.

 La violencia es una de las lacras a las que se enfrenta la sociedad actual, una de las más agresivas de la historia de la humanidad. Los seres humanos son agresivos por naturaleza y este instinto es necesario para la supervivencia de la especie, pero que en lo que falla la sociedad actual es en el control de los comportamientos agresivos innecesarios y patológicos. 

Vemos las noticias como el que ve una película, apagamos la televisión y olvidamos… como si todo lo que ha sucedido no pudiera pasarnos, pero tal vez mañana sea tu nombre el que salga en las noticias

. Como decía Elie Wiesel “ante las atrocidades tenemos que tomar partido. El silencio estimula al verdugo”. Tenemos la obligación como ciudadanos de ayudar a poner freno a esta escalada de violencia, sino nos veremos abocados al fracaso como sociedad. 

Seshat

¡¡OH... ME HE OLVIDADO DE ELLA...!!

¿Cómo he podido olvidarme de ella? Se iba preguntado el hombre una y otra vez cuando se dirigía en su búsqueda hasta el lugar donde la había...